Jon Aguirre ©
Encontrarle sentido a todo lo que haces es lo mejor que puedes hacer

Mar
11

En las palabras yacen nuestros restos fósiles. Esto no es una tragedia, es, más bien, la causa de un efecto trascendente.

Hay mucho que hacer en todo el tiempo disponible para sentirse vivo. En realidad muchas cosas son más simples de lo que parecen, pero nos obstinamos en complejizarlas, tal vez por satisfacer esa pulsión egocéntrica que motiva el sentido de nuestra existencia. El mundo está plagado de incógnitas y de cosas evidentes. Yo no soy un clarividente; sólo soy un ser humano que intenta ver más allá de las cosas. Ver más allá me ha servido para ser libre de pensamiento, de conciencia. Incluso te cambia el sentido del humor; la risa se vuelve más sustancial. El problema surge cuando mucha libertad choca con este mundo parametrado por cosas negativas. Uno se siente sometido a los dictados nefastos de la actualidad. Sometido temporalmente, digo, al ver la injusticia y la mentira imperando a diestra y siniestra en la selva global. La ley de la selva rige los designios de la humanidad. Pero algo hay que hacer para no dejarse hundir en esto: Pensar y luego actuar. La acción empieza dentro de uno mismo y termina en la realización de un hecho. Dinamismo espiritual materializado en el tiempo.

Podemos hablar de lo cotidiano, como punto de partida hacia tal dinamismo. Empecemos por el punto más importante de un día, que es, en síntesis, la estabilidad personal. Digo esto porque aunque cueste aceptarlo, nuestro ser es, muchas veces, inestable, y la integridad hay que cuidarla de manera responsable en cada circunstancia de la vida. Hay que mantenerse “de pie” durante todo el día y no decaer en el intento de racionalizar los momentos más emotivos, que justamente nos sofocan el itinerario normal.

El poder de la mente es muy fuerte. Tanto que podría arrancarnos de la realidad y subliminalmente erigir en nuestra conciencia algo que no existe. Hay que tener cuidado.

La realidad es el presente o lo que ocurre en el tiempo, pero el presente y lo que ocurre son efímeros, así que la realidad vendría a ser también efímera. Su existencia es constante, dinámica, fuera de toda idealización meditativa. La realidad es inamovible como hecho fáctico en el tiempo.

Lo que no existe es lo que no se puede demostrar, o aún no.

El yo del existo es la percepción de la propia materia, del cuerpo. El yo del pienso es el reconocimiento de ser materia pensante, con conciencia propia de la muerte. El yo subliminal vendría a ser una especie ente filosófico en transición de algo incierto.

Lo que hay eres tú, y lo que no hay es lo ideal. Creo que uno debe cuidarse de uno mismo, en principio. El poder de la mente es ilimitado, es una bestia que hay que domesticar.

La curiosidad a veces es “milagrosa”.

Una de las tantas facetas de la realidad son las probabilidades. En este entorno todo puede ocurrir. Una buena racha, espléndida, puede venirse a bajo cuando menos te lo esperas. En el mundo de las probabilidades puedes estar un día en la cima y otro en el fondo de un abismo. Pero es parte este mundo, del mundo real. Hay que aceptarlo, como una parte más de la realidad.

Uno quiere llevar su vida de la forma más segura posible y, de hecho, eso es lo mejor, pero llega un momento en que se deben correr riesgos. Claro, hablo de los espíritus inconformistas, de los que no aceptan su suerte ni su destino sea cual sea, sino que, por el contrario, tratan de cambiarlo para mejor. En ese momento uno entra al mundo de las probabilidades, aunque no quiera. El resultado de su accionar es variable. Lo que nunca se debe olvidar es que uno tiene metas en la vida, siempre hay metas. Quizá cuando es uno joven las metas sean más grandes y, conforme avancen los años, las metas se vuelven algo más pequeñas, pero no menos importantes.

Nadie va a venir a consolarnos o ayudarnos. Sólo dependemos de nosotros mismos para resolver nuestros problemas y es de acuerdo a cómo enfrentamos la realidad que tendremos un mal o buen resultado.

Es importante recordar que la motivación es vital para resolver situaciones, y la mejor motivación proviene de uno mismo. A veces las fuerzas provienen de dónde menos te imaginas. La voluntad de mejorar en base a las experiencias, el repudio a la mediocridad, el satisfacernos no sólo biológica ni psicológicamente, ni espiritualmente, sino buscando algo más y morir en el intento pero feliz de hacerlo, son algunos ejemplos de motivación.

La motivación es importantísima para afrontar las situaciones que se presentan como resultado tanto en el mundo de las probabilidades como en el real. Cuando lo que hacemos lo hacemos motivados todo tiene sentido de ser.

Reconocernos a nosotros mismos es el primer paso Preguntarnos para qué y por qué hacemos lo que hacemos es vital, pero más vital aún es estar de acuerdo o no con el resultado de aquellas preguntas. De ahí obtendremos las decisiones a seguir. Discernir en ellas, en nuestras decisiones y consecuencias, son los siguientes pasos del proceso.

Una vida medianamente feliz. A eso aspira la mayoría de personas en el mundo. Una vida llena de experiencias de todo tipo, sin que nos afecte demasiado. Vivir sin ataduras de cualquier índole es lo que vendría a ser una vida medianamente feliz. No es necesario extenderse demasiado para explicarlo. El término “medianamente” lo dice todo; ni infeliz ni sumamente feliz. Pero los buenos y malos momentos siempre van a existir. Lo ideal, según este concepto, sería aceptar los avatares y éxitos de la vida de manera equilibrada. A esto se le llama tener una vida medianamente feliz.

La otra cara de la moneda es desconocer o pasar por alto algo tan importante como la felicidad. He aquí un ejemplo, interpretado por un individuo que medita acerca del ser y su temporalidad:

“Horas absurdas, perdidas en el efímero tiempo. El aburrimiento absorbe las conciencias de naturaleza inquieta. Encontrarle sentido a todo se ha vuelto el mejor hobbie posible a tanta mediocridad. Horas y horas sumergidas en la nada existencial; en aquella en la que el espíritu se despoja de toda resonancia histórica y se vuelve autónomo. Incluso de sí mismo. Porque el espíritu también está cautivo del cuerpo, de lo material. El espíritu frente a la nada es como una piedra elevándose del fondo de un abismo, impulsada por la voluntad de no quedarse estancado en las circunstancias vivenciales y muy personales que a cada uno le toca experimentar. La vida es un laboratorio en el que nosotros experimentamos con nosotros mismos. Buscamos la perfección, anhelamos la gloria del alma. El resultado de aquella búsqueda es variable. Mirarse a uno mismo y ver el resultado es a lo que me refiero.

La historia, es decir, el pasado, resuena de distintas formas en nuestro ser. Las más dramáticas son las resonancias religiosas, filosóficas y científicas.

La religión puede volverte el creyente más fiel o puede convertirte en el escéptico por excelencia. La filosofía es un universo que nunca terminamos de explorar, pero nos encandila de tal manera que a cada pregunta respondida le añadimos otra sin reparo. La ciencia te exige una demostración fehaciente para tomarse en cuenta, de lo contrario es falsa y no merece la pena dedicarle tiempo.

La religión no busca la verdad absoluta; según sus preceptos todo está dicho. La ciencia por su parte aún la busca. La filosofía viene a ser ese puente que separa a ambos. Falsedad, duda, verdad. Cada quien es libre de hacer sus propias conjeturas y aceptar o rechazar diversas conclusiones”.

Luego de leer tales aseveraciones uno toma conciencia de que la realidad tiene muchas facetas; es innegable. Cada quién tiene su forma de ver las cosas. Por ejemplo, un creyente cree porque quiere creer, esa es su motivación. Un no creyente simplemente no quiere creer; se siente mejor así. Cada quien hace lo que mejor lo hace sentir. Lo que no se puede ni debe hacer es obligar a alguien a creer o no creer. La libertad se trata de eso, de poder elegir cada uno su propio camino en esta vida.
La duda no es buena si dura mucho tiempo en el pensamiento, pues se vuelve peligrosa al momento de decidir, y en la vida hay que tomar decisiones, sino uno dependerá de lo que dicen los demás.

Antes de finalizar quiero hablar de un tipo de motivación que hasta ahora no se ha mencionado. Se trata del amor; motivador por excelencia.

El amor viene a ser algo más que la suma biológica, psicológica y espiritual, que conforma la estructura del ser humano. Definirlo, teorizarlo, conceptualizarlo y meditarlo, pueden ser útiles pero es mejor practicarlo, vivirlo, sentirlo.

Un poema que titulé “Amor”, es la mejor forma que he podido expresarlo en palabras. El resto depende de cada uno:


Amor

Amar no produce dolor,
No existe daño si entre dos se aman.
Y si no hay Amor entre dos no es Amor.
Lo que ocurre cuando uno ama y el otro no
es desamor, es algo totalmente diferente al Amor.
Amor es algo que se compone de dos.
De dos seres que hacen posible esta palabra
que es la única palabra que tiene vida propia.
El amor no es de uno, es de dos.
La única forma de que posea vida es entre dos.
Muere cuando uno ama y el otro no.
El amor no conoce la muerte; simplemente Existe,
así como dos amantes existen amándose.
Hoy es hoy, y mañana será mañana;
el amor es Hoy, y mañana también.
Sólo depende de dos. Nada más que de dos.
Uno no es amor.
Decir: “Te amo, cariño” y ser correspondido
es Amor.
El mañana es una consecuencia más del Amor.
Si hoy nos amamos, mañana también.
Si hoy no hay Amor, mañana tampoco lo habrá.
Amor, Amor, yo te amo, con todas mis fuerzas y ternuras.
Te amo, porque tú me amas.

Jon Aguirre©

Mar
11

Vi una luz al final y he tratado de llegar, pero cada vez, cada paso, me lleva al inicio. Todo se confabula para seguir deambulando entre la felicidad, el éxtasis, la reflexión, el deseo, la consecusión y lo absoluto. Preguntas, repreguntas, respuestas y confirmaciones. Ver más allá de la realidad hiere e incomoda a muchos; es más fácil vivir de lo que entra sólo por los ojos. Una palabra tuya enciende mis desiertos. Una palabra tuya enciende mis témpanos. Una palabra mía enciende el silencio.

Preciosas son las flores que, con poco, dan tanta belleza a los ojos y al alma. Preciosa es lo sonrisa espontánea.

Un suspiro que proviene del corazón también es precioso.

Tus palabras de amor por mí, son el reflejo de que yo te doy a tí. Tus palabras y las mías están intrísecamente unidas de por sí. La naturaleza nos ha hecho uno entre dos, y nuestros instintos y comprensiones dan fé de ello.

Una palabra tuya cura mis insmnios… Una palabra mía te hace vibrar desde el alma…

Tregua. Hay momentos en la vida en que todo parece calmo; pero, no, debajo del “agua” hay mucho movimiento. Somos nosotros quienes nos hemos tomado un pequeño descanso. Es que de tanto trajinar lo necesitamos.

Sí, hay que querer, hay que poder, hay que realizar y hay que hacer realidad todo lo que se quiere.

Tregua. Hay momentos en la vida en que todo parece calmo; pero, no, debajo del “agua” hay mucho movimiento. Somos nosotros quienes nos hemos tomado un pequeño descanso. Es que de tanto trajinar lo necesitamos.

Sí, hay que querer, hay que poder, hay que realizar y hay que hacer realidad todo lo que se quiere.

Una despedida, a veces puede ser una bienvenida.

Una palabra tuya desencadena los versos. Una palabra tuya hace que el silencio exhume sentimientos.

Una palabra tuya, en mi pensamiento, no es un recuerdo, no es una idea; es la vida misma intangible y verdadera como la existencia del amor. Una palabra en medio del bullicio, en medio de lo que no tiene sentido; una palabra tuya es lo que mueve el mundo, mi mundo, nuestro mundo.

Y los suspiros se hacen coros, y las almas abrasadas en la hoguera de la razón, en un bosque donde el sonido y el fuego se unen como amantes apasionados desplegando sus fantasías.

Una palabra tuya es la consumación de todo lo dicho por mí.

La,la,la,la…
La música suena en mis venas; no importa si tengo taquicardia, lo que importa es que las melodías suenan a tí, las armonías tienen tu voz. Yo feliz.

Es genial.

Una palabra tuya es la vida misma hecha sonido. Es el milagro más creíble porque no hace falta resucitar muertos; estoy vivito y enterito para tí.

Una palabra tuya ilumina lo iluminable. Una palabra tuya reverdece campos y bosques marchitos. Una palabra tuya es la pieza que le faltaba a una sinfonía perfecta. Una palabra tuya hace que el día tenga más de veinticuatro horas. Una palabra tuya abre los mares y los cielos. Una palabra tuya me hace ser yo. Una palabra mía te hace ser tú.

Jon Aguirre ©

Mar
11

Existe el amor porque lo he visto brillando de alegría y comprensión en tus ojos.
Existe porque lo que siento dentro hace que se me parta el alma en dos y a su vez hace que mi fuerza sea lo que mueva nuestro futuro.
Lo he visto cuando despierto y te miro dormidita, respirando, como un ángel. Lo he visto cuando me haces el desayuno, cuando nos reímos, cuando nos besamos, cuando cerramos los ojos de pura pasión. Lo he visto, en tu mirada cuando me voy a trabajar y cuando regreso esperándome. Lo he visto, porque eres TÚ. Eres TÚ.

Ahora entiendo la creación. Fueron dos seres amándose los que crearon toda esta realidad. No, no son alucinaciones mías creadas por el exceso de hormonas y pulsiones psicológicas. No, es verdad, lo he vivido y lo vivo. Es ella la que me enseñó que no sólo soy yo el que veo lo que veo. No, ella también lo ve. Sí, sí.

Es grande la responsabilidad del amor.

Indudablemente no hay motivos para pensar en el ayer, ni en el hoy ni en el mañana. Contigo el tiempo existe pero no es lo más importante. El tiempo, para nosotros, es una consecuencia de la modernidad. He descubierto que si nos lo proponemos hacemos realidad lo eterno.

No tengo dudas, eres mi amor.

Jon Aguirre©

Mar
11

Había en su sonrisa una interogante sin respuesta convincente. Él tomo sus manos y, mirándola a los ojos, las besó. Luego, fue hacia sus labios que lo esperaban ansiosamente. La habitación era el refugio de estas almas apasionadas y enamoradas. Enamoradas del amor que sentían entre sí.

Sólo gestos hubieron; las palabras las dejaron debajo de la cama. No hacían falta, pues hablaban con el cuerpo. Con sus cuerpos ardiendo de ternura. Entrelazados sentimientos y sensaciones recorrían cada palmo de la cama.

Y llegó la hora de atreverse a más. A más, y más, y más, y más… Ella accedía a sus pretenciones. De pronto tenía su fruto en la lengua. La lamía de arriba a abajo, de costado y la apretaba con los labios. Luego ella cantó para él una bella melodía; deliciosa y húmeda melodía.

Ya, bien aclimatados a sus cuerpos, empezaron a deslizarse por la alfombra roja de la sensualidad. Cuello, espalda y más abajo fueron presas de las suaves mordidas y succiones. Las lamidas se extendieron por todo sus cuerpos. Oh, toda una hermosa playa el cuerpo de ella, mmmm… Ahora ya ambos se unieron sudando de emoción. Una y otra vez, el ritmo no cesaba. Ella era complacida, como merece ser complacida. Él al final fue complacido con el más excelso destello.

Descansan abrazados haciéndose carantoñas. Están extasiados.

Jon Aguirre©

Ene
01

Empieza un nuevo año; hay mucho por hacer. Aburrido no voy a estar. Ya, sé que eso es un tópico; que todo el mundo lo dice. Que es una frase hecha; un cliché. Pero te digo algo: sí que tengo mucho por hacer, y espero que me vaya bien. ¿Sabes? Para que me creas te diré cómo me fue en este 2007. Sí, lo haré y te enviaré otro mensaje como este el primero de enero del 2008. Así quedamos.La playa de La Punta hoy está hermosa, suave, sabrosa, inquieta… Mira cómo rompen las olas; con cadencia vienen y van. Parece que desde el fondo del horizonte hay un director que guía a su orquesta, a la naturaleza, para deleite de nosotros, seres mortales. Las aves vuelan alrededor, en círculos, verticalmente; algunas se lanzan con el pico por delante como flechas al mar. Salen del agua con un pez; se lo tragan al vuelo. Descansan un momento, se limpian las alas, las plumas, y de vuelta al mar. Otras miran desde las rocas. Los polluelos esperan su ración. Están llegando algunas personas.

Ayer era todo fiesta; comida, bebida, risas, abrazos, algarabias. Hoy el panorama es totalmente, diametralmente… IGUAL. Estoy contento.

Mañana no lo sé. Pienso en el futuro pero actúo en el presente; no me quedo cruzado de brazos, mirando como pasa la vida como un río tóxico. No. Sí, eso es lo que hago, actúo, me muevo, soy una entidad dinámica dotada de materia que debe ser activada para el éxito. Me refiero a la gloria del alma, que es completa.

Las dudas son como los gérmenes; están en el aire, se meten en nuestro cuerpo. Pero ya depende de nuestro sistema inmunológico si dejamos que nos afecte y se convierta en enfermedad. En este caso, no tener una buena decisión sería permitir a las dudas enfermarnos. Hay que atacarla y aniquilarla, antes de que ella lo haga contigo. Cuídate, hermano.

Obviamente vemos a los años que pasan de distinta forma porque nosotros cada año somos distintos. Bueno, digo esto para nosotros que somos personas sanas, con metas en la vida, trabajadores. A esos estropajos humanos, mediocres, no va este texto. Esos ya no tienen solución; ni dios, ni la reina los salva.

Las calles están tranquilas luego de una noche agitada. La playa de La Punta hoy se muestra como una fotografía móvil, una postal viva. Aún tiene tu olor; tu perfume. Mi lengua rozando tu cuello, mis caricias en tí, tus parpadeos, tus jadeos, tus suspiros, tu sonrisa inmanente. Tú, mujer.

Por algún lado leí que los que se van de juerga de fin de año, lo hacen para escapar de la cruda realidad. Claro, no necesariamente tiene que ser así; hay quienes están muy bien y salen a divertirse, pero hay casos que si pasa eso que leí. Yo la pasé tranquilo, con la familia, con todos los sentimientos, emociones, razones y sabores que conlleva estar con la familia. Estuvo bien, mejor que la navidad. Para ser sincero, prefiero el año nuevo que la navidad. Le comenté eso a mi madre y me dijo que también estaba de acuerdo, que la navidad es de los niños, acotó. Yo le doy la razón; aunque los adultos también podemos disfrutar de la navidad. Todo depende de qué persona es, porque lógicamente no somos iguales.

Creo que al pasar de los años, uno no piensa tanto en el futuro, pero sí más en el presente; en el aquí y ahora. No está mal, porque el futuro es algo que se puede conceptualizar pero no definir. Lo que sí se puede definir es el presente. A cada segundo tomamos decisiones.

No dudes, te lo pido. Si tienes alguna interrogante resuelvela pronto. No dejes que las dudas pulvericen tus vísceras. Si dejas que las dudas entren en tí y manipulen tus desiciones, entonces tendrás un destino peor que del que muere por ébola. Sí, teme, esa es la realidad, pero no te preocupes; confío en tu sistema inmunológico. Saldrás victorioso. Cuenta conmigo.

FELIZ 2007!!!

©JON AGUIRRE

Ene
01

Sólo depende de nosotros  el resultado. Buena suerte.

Dic
31

HILANDO IDEAS CON SALIVA Y SEDA

Sabes que mis palabras cobran vida al tú escucharlas. Yo no podría decir nada; me quedaría mudo espectante, si tu energía no la sintiera tan íntegra en mí, en mi alma. Tú eres aquello que veo y que pienso. Eres lo que siento y vivo. Los momentos y el tiempo son completos cuando eres partícipe junto a mí de ellos. Los dos somos uno; sé que pocos pueden entender eso; sé que para la mayoría ser uno es quitar libertad al otro, pero no es así. Cuando dos personas que se aman son uno son más libres aún. Es una libertad que traspasa la conciencia y las emociones. Todo llega a consolidarse dentro de uno mismo y eso nos da seguridad. Ser uno es eso; consolidarse en uno mismo siendo dos personas a la vez.

Jon Aguirre

Dic
30

Todo saldrá bien. Las olas del mar rugen como la fuerza de una emoción que demuestra seguridad. Es una emoción que ha pasado ya por el filtro de la razón. Los sentimientos son sólidos y sinceros; es la realidad más palpable que se pueda ver e imaginar. Todo saldrá bien, mira el presente; mira todo lo que hemos avanzado. Aún mirando hacia atrás todo ha sido productivo, todo esto ha servido para ser lo que somos. El presente es promisorio, lleno de vitalidad. La vida misma luego de asimilar y vencer lo negativo, es una gran lección moral. Es esto lo que nos hace sentir vivos; vencer.

Luz

Jon Aguirre

Dic
27

HOLA A TODOS, ESTO ES EL BLOG DE JON AGUIRRE. SEAN BIENVENIDOS A MI MUNDO. ESPERO QUE DISFRUTEN.